Origen

Lo forman dos cuarteles, por lo que se clasifica como Partido.

La carga la constituyen: En el cuartel derecho del Escudo, un brazo cubierto por armadura de guerrero que sostiene firmemente su espada en alto, como símbolo de la lealtad, la felicidad, el honor y la hombría de bien, así como la gratitud y el amor.

Esta figura humana se encuentra sobre un campo de púrpura, esmalte que, acorde con lo anterior, denota la dignidad y el decoro tradicionales en la conducta de los zamoranos.

En el cuartel izquierdo, el escudo luce la figura artificial de una fortaleza o recinto fortificado o de defensa natural y que nos habla de la fuerza, el vigor, como virtudes indestructibles para vencer el temor y defender lo nuestro, ilustre, culto e inmortal.

Esta fortaleza se presenta estampada sobre campo de oro, esmalte que simboliza como metal heráldico, la riqueza material y de espíritu, la solidaridad y la pureza de ideales en la lucha común y, sobre todo, la firmeza de acción y pensamiento.

La bordura del escudo, iluminada por los mismos colores de los dos cuarteles, pero encontrados, luce como divisa o grito la leyenda latina FORTIS ET FIDELIS que se traduce como fuerte y fiel es frase sinónima de la otra que muchos historiadores pregonan aludiendo a Zamora como FORTIS IN FIDE: Fuerte en la Fe.

Otro de los ornamentos exteriores del escudo, son sus lambrequines que arrancan en su parte posterior y descienden como giras que pueden flamear en el aire, desde una corona real tenida como timbre y expresión de la noble ascendencia de los virreyes que intervinieron en la fundación de la entonces Villa y que fueron: Protofundador en 1540, don Antonio de Mendoza 1o. de la Nueva España y Fundador efectivo, don Martín Enríquez de Almanza, 4o. de Nueva España y quien llamó al entonces Valle Purépecha de Tziróndaro, "lugar de ciénegas" en 1574, VILLA DE SAN MARTIN ZAMORA.